
La pick-up de dos puertas había recibido la trompa de la nueva Ranger, pero se había conservado el resto de la carrocería de la generación anterior. Con el lanzamiento de la nueva Ranger Sport, se incluyeron apliques cosméticos, pero aún conserva la antigua caja de carga. Se fabrica en la Argentina, pero salió a la venta primero en Brasil.
La versión más accesible de la Ford Ranger avanzó en su restyling para adaptarse a la línea 2010, acompañando algunos de los cambios visuales que debutaron con la variante de cabina doble en agosto pasado.

La pick-up se produce en la planta argentina de Pacheco, pero el lanzamiento de esta nueva versión -llamada Sport- se realizó primero en Brasil. La buena noticia para ese mercado es que el lanzamiento llegó con una reducción del precio, algo que difícilmente vaya a ocurrir en la Argentina.
La Ranger Sport se caracteriza por sus llantas de 16 pulgadas, nuevos faros, un capot más corto, paragolpes delantero con un mayor ángulo de ataque (pasó de 29 a 34 grados), picaportes de la EcoSport y guardabarros ensanchados.
Por dentro, las modificaciones fueron mínimas. El interior continúa siendo bien espartano, con una flagrante falta de nichos para dejar objetos. El espacio central para un posible tercer pasajero también es limitadísimo, incluso para niños.
Entre las novedades del equipamiento se destacan el nuevo tablero, el renovado equipo de audio, los levantavidrios con sistemas one-touch y antipinzamiento, y el cierre de puertas automático a partir de los 20 km/h.

Como ya se informó durante el lanzamiento de la nueva Ranger, el restyling fue apenas un paliativo de la marca del óvalo a la espera de la generación totalmente nueva -conocida con el código T6- que será igual para todo el mundo a partir del 2012. Fue un restyling económico, tan sólo para evitar que se estanquen las ventas de un producto que ya tiene más de una década en el mercado.

